Un mundo feliz: ¿Podemos alcanzar la felicidad en una sociedad con clases?
Recientemente leí el libro Un mundo feliz del autor Aldous Huxley, en el que se presenta el dilema de la libertad y la felicidad en una sociedad con castas y "condicionada".
La historia se desarrolla en una utopía llamada el Estado Mundial en el año 632 d.F (después de Ford), donde todo el mundo vive feliz y "libre" acorde con su nivel social. Es una sociedad en la que los bebés no nacen sino que son condicionados en centros de incubación y modificados para crear una comunidad perfecta.
- La libertad condicionada
Lo primero que se nos describe de esta sociedad idílica son los Centros de Incubación y Condicionamiento, en los que los fetos son alterados por medio de la química y la biología de acuerdo con su rango social, que viene determinado en su "nacimiento", siendo la casta más elevada los Alfas y por debajo de estos, Betas, Gammas, Deltas y Epsilones. 
"Comunidad, Identidad, Estabilidad"
Al convertirse en bebés son mandados a las salas de Condicionamiento, donde son entrenados para desarrollar ciertos comportamientos y evitar otros de maneras muy violentas como ruidos fuertes o descargas eléctricas. Este condicionamiento también depende de su casta, ya que los Alfas están creados para llevar a cabo vidas intelectuales mientras que los Epsilones, que son intelectualmente inferiores debido a sus modificaciones, llevan a cabo tareas fáciles y mano de obra.
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| "Comunidad, Identidad, Estabilidad" |
Esta idea de una sociedad armoniosa en la que cada uno realiza su función me recordó en gran medida al Estado aristocrático de Platón. Además, este filósofo también planteaba una educación, si bien menos violenta, basada en el alma de las personas (oro, plata, bronce).
Al igual que en Un mundo feliz, el Estado platónico es justo y feliz cuando cada uno hace lo que debe hacer, o para lo que está condicionado. Sin embargo, dejando la felicidad de lado, no parece un Estado muy justo, ya que la gente no está haciendo lo que realmente quiere, sino lo que le han obligado a hacer a través del entrenamiento.
Esto está muy bien representado en una de las escenas del principio del libro, en la que vemos el condicionamiento de los niños Delta. Al pertenecer a una clase baja, al Estado no le interesa que sean inteligentes ni fornidos, sino que están preparados para hacer tareas serviciales.
El experimento consiste en ofrecerles flores y libros, que por naturaleza les gustan y les llaman la atención. Sin embargo, en el momento el que están hojeando los libros y las flores, se producen explosiones y descargas eléctricas, por lo que los niños desarrollan miedo y desagrado por esas cosas.
"Amar lo que uno tiene que hacer es el secreto de la felicidad y la virtud. Todo condicionamiento se dirige a lograr que la gente ame su inevitable destino social."
También se utilizan otras técnicas a la hora de educar a los niños, como es la hipnopedia. Consiste en reproducir grabaciones de afirmaciones sobre cada clase mientras estos están durmiendo. De esta manera, se les graban esos valores en la mente y no desarrollan un pensamiento propio.
Si lo llevásemos al extremo (o quizá no) podríamos afirmar que la educación hace este mismo efecto sobre nosotros. Es verdad que la educación en un principio es la misma para todos, pero puede utilizarse para adoctrinar a la población dependiendo de quién esté en el gobierno. Por ejemplo, si se estableciese una dictadura, podrían extender sus valores a través de los colegios e institutos, y aunque sería difícil cambiar el pensamiento de los adultos que se educaron de manera distinta, no sería complicado instaurar esas ideas en la mente de los niños, que no han conocido nada más que eso y no lo pueden contrastar.
En el ámbito de la felicidad, uno de los personajes cuestiona si las castas inferiores son felices en su posición a pesar de saber que han sido condicionados para tener el físico y las características que tienen, cuando podrían haber sido Alfas o Betas.
Aunque el personaje descarte rápidamente este pensamiento ya que ha sido educado para pensar así, este razonamiento critica la falsa libertad que propone este mundo, ya que un Epsilon, a pesar de ser útil en la sociedad no puede aspirar a más de lo que sus características le permiten. Por eso, están envueltos en una "felicidad" que realmente se traduce en la incapacidad de hacer otras cosas. El hecho de que a pesar de saber esto mantengan su condición de esclavo por el mero hecho de ser "felices" es lo que hace que pierdan cualquier rasgo de humanidad.
- Los epicúreos: la oscuridad del placer
Se podría decir que el Estado de Un mundo feliz sigue las ideas de los epicúreos, pues el fin del ser humano es la vida placentera, huyendo de cualquier sufrimiento. En este caso podríamos comparar a los ciudadanos con sujetos de un experimento. Cada vez que hacen algo bueno o cumplen con su función, son recompensados con una droga llamada "Soma", que produce efectos placenteros y eufóricos, e incluso ofrece "vacaciones de la realidad", en las que el individuo entra en una especie de sueño continuo.
Realmente viven por la idea de Aristipo, "El mayor bien es el deseo y el mayor mal es el dolor". Cada vez que están en una situación poco agradable, son animados a tomar esta droga, que sirve como una velo que les ciega de la dura realidad que la sociedad supone. También están rodeados de tecnologías y comodidades, y se les invita a la promiscuidad ("Todo el mundo pertenece a todo el mundo"), ya que no existen las familias y las relaciones a largo plazo están mal vistas. En resumidas cuentas, disponen de todo aquello que sirva para distraerse de la realidad que les rodea.
Al reeditar el libro, Aldous Huxley se pregunta si se alcanzará un futuro en el que se podrá hacer a los individuos tomar voluntariamente drogas como el Soma que les hagan comportarse de la manera deseable. Aunque no puedo afirmar que pueda suceder, puedo hacer una comparación de este control a través de la publicidad e internet, ya que niños de cada vez menos edad están siendo expuestos a las tecnologías constantemente. Como dice el escritor, los equivalentes a la hipnopedia y el sistema científico de castas no se encuentran a más que a tres o cuatro generaciones de distancia, y no estaba de lo menos equivocado si consideramos los ejemplos anteriores. Al fin y al cabo los niños imitan aquello que ven.
Desgraciadamente, es probable que podamos llegar a una sociedad no con los avances del Estado Mundial pero si con la ignorancia de los ciudadanos y la insensibilización respecto a la realidad que nos rodea.
En el caso de alcanzarse este tipo de sociedad, puede que surgiesen dos grupos: aquellos que se conforman con ser "esclavos felices", sin libertad y con una felicidad basada en el consumismo, las drogas y la tecnología; y los que verían la realidad como es, llena de injusticias y que coarta la libertad.




Muy bien Elena, una buena entrada. Me ha gustado mucho.
ResponderEliminarSaludos