Nietzsche y los nazis

Friedrich Nietzsche fue un filósofo contrario al antisemitismo, al patriotismo y al Estado totalitario y, sin embargo, su filosofía fue la base de muchos conceptos del partido Nazi. La obra de este pensador, más allá de haber sido tergiversada, ha sido interpretada de diversas formas. Tanto es así que partisanos y nazis portaban frases de Nietzsche. 



El lenguaje nietzscheano

Nietzsche defendía que el lenguaje era mentiroso por naturaleza, ya que una realidad infinita y en constante cambio no podía ser definida por un lenguaje finito y estático. Este es el caso del lenguaje científico y lógico, que es, por tanto, insuficiente y que provoca la tergiversación de la realidad al estar adherido a un "discurso verdadero" que sería la forma correcta de ver la realidad. 

Es por esto que Nietzsche utiliza un lenguaje poético lleno de metáforas y aforismos, que, aun siendo insuficiente, es el lenguaje menos mentiroso. Esto es porque ofrece varias perspectivas desde las cuales interpretar la realidad. 

Nietzsche admiraba de la sociedad griega su perspectivismo, que dejaba una interpretación abierta de la realidad, por lo que las diversas perspectivas no limitaban las otras. No existe la "verdad" o la "mentira" del mundo científico falso sino perspectivas de una realidad.


Nietzsche y los Nazis

Entonces cabe preguntarse cómo es posible que a Nietzsche se le relacione con el nazismo, habiendo declarado en muchos escritos su contrariedad al antisemitismo, el racismo etc. 
Debemos nombrar como principal culpable de la tergiversación de su obra a su hermana, Elisabeth Nietzsche. 

Elisabeth Nietzsche se casó con un maestro en 1885, el cual se volvió extremadamente antisemita. Con él, fundó en Paraguay una colonia aria que no prosperó por lo que su marido se suicidó. Tras el colapso mental de su hermano en 1889, Elisabeth se encargó de la promoción de los escritos del filósofo, sin embargo, su marido había influido en sus ideas, por lo que alteró los escritos de Nietzsche para adaptarlos a su ideología. 

En 1930, Elisabeth se hizo seguidora del partido nazi y en 1933, con la toma del poder de este grupo, el Archivo Nietzsche fue apoyado económicamente por el gobierno.
Los nazis se apropiaron de dos conceptos de Nietzsche, pero adaptándolos a su política: la voluntad de poder y el superhombre.


- La voluntad de poder 


La voluntad de poder se basa en el deseo que tienen los humanos de ir más allá del simple impulso de sobrevivir, es decir, de limitarse a reproducirse y protegerse. Según Nietzsche, si la vida se limitase únicamente a estos dos principios se estancaría, ya que la voluntad de poder es un instinto primitivo y natural. Los animales compiten constantemente para reproducirse, alimentarse o por cuestiones territoriales. El hombre busca exteriorizar su poder, aunque, como explica Nietzsche, a la imposición y la victoria siempre le sucederá la derrota.

Los nazis utilizaron el término de voluntad de poder totalmente alterado, ya que Nietzsche con este término no se refería a una imposición racial, como interpretaron los nazis. La publicación de La voluntad de poder, recopilación de manuscritos de Nietzsche realizada y manipulada por su hermana, fue clave para que esta idea llegase a manos de los nazis. Este libro se convirtió en un básico para muchos sectores nacionalistas.

La voluntad de poder fue por tanto utilizada para legitimar los ideales nazis, y se definió como un deseo de poder, un deseo de dominación sobre el otro. Alfred Bäumler, un filósofo nazi, reforzó este ideal con una especie de darwinismo social, por el que declaraba que existía una superioridad biológica de ciertas razas, y que por tanto se podía defender la dominación de unas razas sobre otras.
Este término está ligado a otro adoptado por los nazis y que desempeñó un papel incluso más importante en su ideología: el superhombre.




-El superhombre

Propaganda nazi
El superhombre o Übermensch se desarrolla principalmente en la obra Así habló Zaratustra, en la que Nietzsche plantea un individuo que tiene un grado de madurez espiritual y moral mucho mayor que la del hombre de su época. Es un hombre que busca superarse a sí mismo, es un destino. Es, además, aquel que acepta la vida como es y es capaz de comprenderla.

El superhombre es pura voluntad de poder y acepta que la vida es cruel, pero sigue queriendo ser parte de ella. Nietzsche no está hablando de una raza superior, está hablando de un ideal al que queremos llegar pero a través del amor, la fuerza, la vitalidad, no de algo que corrompa.

Los nazis, por su parte, emplearon este término para desarrollar el ideal de hombre nazi, el hombre ario. Más que un superhombre, traducirían literalmente el término a suprahombre, aquel que es superior al resto. 
El pensador Houston Stewart Chamberlain, fue uno de los primeros en declarar que el hombre ario era superior al resto, a pesar de que este mismo término había sido utilizado en el siglo XIX para designar a los pueblos indoeuropeos.


Los nazis emplearon esto para defender que los alemanes eran una raza superior, y que los judíos, negros, gitanos, romaníes y sinti eran “no arios” y por tanto inferiores. De esta manera se creó también el término “Untermenschen” o humanos inferiores para referirse a ellos en muchas de sus propagandas para generar odio hacia estos grupos.







¿La filosofía debería ser directa o susceptible de interpretación?

Tras conocer la oscura historia detrás de una de las interpretaciones de la filosofía de Nietzsche, es fácil cuestionar la visión perspectivista de la vida que compartía este autor.
Gracias a los estudios de Giorgio Colli y Mazzino Montinari en el siglo XX, se hicieron reediciones basadas en textos originales de las obras de Nietzsche y este autor se liberó de su encasillamiento como nazi. Sin embargo, al revisar sus obras, no es raro encontrarse con citas que pueden ser ciertamente sospechosas sin necesidad de ser tergiversadas. Es por esto que considero que el lenguaje que Nietzsche defiende como veraz no es del todo así, ya que es muy fácil malinterpretar lo que quiere decir.

Por ejemplo, una frase de Nietzsche que realmente da que pensar es la siguiente que figura en El Anticristo: “Los débiles y malogrados deben perecer: artículo primero de nuestro amor a los hombres. Y además se debe ayudarlos a perecer.”

Por ello yo considero que la filosofía no puede ser dejada a la interpretación, o al menos no tan abiertamente como lo hace Nietzsche. Aunque esta doctrina no dé soluciones cerradas a problemas como la ciencia, creo que sus respuestas deben ser claras, ya que si no muchas corrientes podrían ser empleadas para ideologías muy distintas. 


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